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(13-05-2026) Perú ya demostró que puede ejecutar grandes inversiones mineras en periodos relativamente cortos. Entre 2009 y 2019, el país logró materializar alrededor de US$60.000 millones en proyectos mineros, un antecedente que vuelve a cobrar relevancia ante el actual ciclo alcista de los metales.

Así señaló Ricardo Carrión, presidente del directorio y socio fundador de Kallpa, durante su participación en proEXPLO 2026, destacando que el mundo ya transita por un nuevo superciclo de metales, con el cobre como insumo clave para la electrificación y las nuevas tecnologías.

“El Perú ya lo hizo. No hay razones para pensar que no podemos volver a ejecutar una cifra similar”, sostuvo, al referirse al potencial de la actual cartera minera, compuesta por 67 proyectos por cerca de US$64.000 millones.

Carrión explicó que el entorno internacional presenta condiciones favorables para la minería, incluso más atractivas que hace una década, con altos precios de metales como el cobre, oro y plata, impulsados por factores estructurales como la transición energética, la inteligencia artificial y la creciente competencia geopolítica por asegurar recursos minerales.

Cambio de tendencia en mercados financieros y bolsa peruana

De acuerdo con el especialista, los mercados financieros empiezan a reflejar un cambio de tendencia, virando progresivamente del sector tecnológico, hacia industrias de recursos naturales, lo cual puede favorecer especialmente a países como Perú.

El sector bursátil también ha venido desempeñándose al ritmo del peso del sector minero dentro de la economía local.

De acuerdo con su análisis, la plaza peruana ha mostrado una rentabilidad destacada en la región, impulsada por el repunte de compañías extractivas y los altos márgenes que registra la minería, especialmente en el segmento aurífero.

Sin embargo, advirtió que, a nivel global, la minería aún mantiene una participación relativamente baja frente a otros sectores, lo que abre espacio para una mayor valorización si se consolida el cambio en las preferencias de inversión.

En el Perú, el desarrollo minero no solo impacta directamente en la producción, sino que genera efectos multiplicadores en sectores como energía, servicios financieros, infraestructura, comercio y consumo.

El principal desafío está dentro del país

Pese al contexto favorable, Carrión subrayó que el principal reto para Perú sigue siendo interno.

Si bien el país cuenta con recursos geológicos, cartera de proyectos y condiciones de mercado, enfrenta limitaciones asociadas a la inestabilidad política, la permisología y la falta de decisiones para destrabar inversiones.

“Perú tiene todo para ganar, pero tiene que querer ganar”, afirmó.
Por ello, sostuvo que aprovechar el actual superciclo no solo permitiría aumentar la inversión minera, sino también acelerar el crecimiento económico del país. “Tenemos los precios, tenemos los proyectos y ya tenemos la experiencia. La diferencia ahora la marcarán las decisiones que tomemos como país”, señaló.

Carrión concluyó que Perú cuenta con precios favorables, proyectos disponibles y experiencia acumulada para ejecutar grandes inversiones. El factor decisivo será la capacidad del país para tomar decisiones que permitan convertir esta oportunidad en crecimiento económico sostenible.

 

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