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La única forma de tener zonas de libre pobreza es con un enfoque territorial uniendo las actividades económicas. Y en las zonas más pobres y alejadas, con mayor razón y urgencia, la minería y la agricultura deben asociarse, con la participación del Estado. La minería tiene los recursos de capital y humanos para contribuir con el soporte a los productores agrícolas y sería importantísimo contar con una entidad independiente calificada que los articule. Puede ser nombrada por el Estado, como existen experiencias en otros países. El concepto transversal y de consenso a lo largo de toda la primera mañana de AGROMIN, se centró en la imperiosa necesidad de aumentar la productividad.

Con estos potentes conceptos vertidos por ejecutivos, profesionales y autoridades de alto nivel empezó el 6 de junio, la primera Convención Agrominera del Perú, AGROMIN 2018, evento cuyo objetivo es generar sinergia entre los sectores agrario y minero para impulsar el desarrollo de la economía del país. Se viene desarrollando en la sede de TECSUP – Trujillo hasta el 8 de junio.

“Actualmente la minería y la agricultura son los sectores más importantes por el impacto que tienen en la economía nacional, por ello en AGROMIN se presentarán temas transversales a ambas actividades que estamos seguros contribuirán en el camino hacia el desarrollo sostenible”, afirmó el Ing. El Rómulo Mucho Mamani, presidente de AGROMIN, durante la ceremonia de inauguración.

Estuvieron presentes Elidio Espinoza, Alcalde de la Municipalidad Provincial de Trujillo quién declaró inaugurado AGROMIN y participaron de las palabras inaugurales, Juan Manuel García Calderón, Director General de TECSUP; Juan Risi, Viceministro de Políticas Agrarias del Ministerio de Agricultura y Riego y Luis Miguel Incháustegui, Viceministro de Minas, del Ministerio de Energía y Minas. Ellos destacaron este espacio que permita generar políticas de trabajo conjunto entre ambos sectores.